La eliminatoria de Barcelona SC en la Copa Ecuador dejó un sabor amargo para la hinchada canaria, pero también generó un necesario análisis desde el banquillo. Erick Mendoza, técnico del equipo amarillo y negro, no se quedó con los brazos cruzados ante el desenlace y tomó la palabra para explicar lo sucedido. En declaraciones recogidas por El Universo, el director técnico fue claro al señalar que las decisiones que condujeron a esta salida no estuvieron bajo su control directo.
«Decisiones ajenas a mí llevaron a este desenlace», afirmó Mendoza, dejando en claro que la responsabilidad del resultado final no recae únicamente en sus estrategias o tácticas dentro de la cancha. Esta postura busca contextualizar el fracaso deportivo, atribuyendo parte del problema a factores externos que escapan a la esfera estrictamente deportiva y técnica del entrenador.
Para el hincha barcelonista, estas palabras abren un debate importante sobre la gestión institucional y las decisiones de cara al futuro. Si bien el Ídolo del Astillero sigue siendo una potencia en el fútbol ecuatoriano, este episodio en la Copa Ecuador sirve como recordatorio de que el éxito requiere alineación total tanto dentro como fuera del terreno de juego.